In the clouds

I spend most of my time in the clouds, thinking, imagining worlds. Some people might call it immaturity, I call it creativity.

Paso la mayor parte del tiempo en las nubes, pensando, inventando mundos. Alguna gente lo llamará inmadurez, yo lo llamo creatividad.

Snow

Some photos of Nikko to refresh a bit this (horrible) heat wave (40ºC in Madrid today!!)

Un par de fotos de Nikko para refrescar esta (horrible) ola de calor (¡40ºC en Madrid hoy!)

Bad fortune

One of the things I was looking (and longing) for during my trip to Japan was to take an omikuji, a paper that tells your fortune for the time being. A tradition I loved to do, although I took the number of the bad fortune paper… (for those of you who doesn’t know how it’s done: you took a random stick from a box with a number written on it, then you have to take a paper with the same number, there is your fortune)

My fortune was really bad, so according to the tradition, I tied it in the temple so the monks could get rid of my bad fortune. I missed a little being able to keep the paper as I’m a complete memorabilia freak but it was so nice to be part of a tradition I really like.

By the way, finally the bad omen didn’t occur, maybe because of the monks of the temple? Anyway, as a friend told me: it’s actually good that you had the worst luck, as the only way now is to rise from that. I try to keep it in mind.


Una de las cosas que quería hacer en mi viaje a Japón era sacar un omikuji, un papelito que te dice la fortuna para el futuro. Una tradición que me gustó mucho realizar, aunque el número que saqué era el de la mala suerte… (para quien no sepa cómo funciona: sacas un palito al azar de una cajita, con un número escrito, después buscas el papel que corresponde con el número y ahí tienes tu predicción). Mi fortuna fue realmente mala, así que conforme a la tradición, lo até en el templo para que los monjes quitaran mi mala suerte. Eché un poco de menos quedarme con el papel ya que me encanta guardar recuerdos, pero me gustó mucho formar parte de una tradición que me encanta.

Por cierto, al final el mal augurio no se cumplió, ¿quizá porque los monjes lo eliminaron? En todo caso, una amiga me dijo que en realidad es bueno que hubiera salido la peor de las suertes, ya que eso significa que la única solución es superarlo. Intento recordarlo siempre.

 

Two ends

The end? The beginning? Both?

I like to explore a little further with my photography, not sure where to begin though.

¿El final? ¿El principio? ¿Los dos?

Quiero explorar un poco más allá con mi fotografía, pero la verdad es que no sé por dónde empezar.